Buffff. Hace calor, mucho calor, y mi piel se pega a la silla. Qué puta sensación. Dicen que cuando estás enamorado la otra persona y tú sois uno solo. Eso cada uno verá, pero cuando hace calor una silla de sky y tú sí sois uno solo. Por cierto, sky, este material tiene su aquél. No sé si lo he escrito bien pero debe estarlo porque ves las estrellas cada vez que despegas tu piel de su inquisitorial tapicería.
Lo mejor es cuando se te queda la línea de sudor en los "caballones" del cuerpo. Para unos, en los abdominales, para otros en el abdominal. Yo soy de los segundos. Qué cerdería. Y las moscas... Un simple silogismo basta para hacernos entender que si las moscas van a la mierda y las moscas van en verano allá donde estés, la conclusión es clara. No somos más que mierda en verano.
Pues eso, que el verano mola, pero en realidad es una mierda. Como el invierno, que también mola pero también es una mierda. Así que viva los garajes, que en invierno hace calorcico y en verano fresquico.
Nota: Ah, y otra cosa, que estos días ando ajetreado y en breve me piro a la playa, así que durante los meses de verano no voy a actualizar todos los días. Donde sí seguiré escribiendo es en el twitter, twitter, follower, follower...